Bienestar financiero

Bienestar financiero

El saber administrar nuestro capital de manera inteligente nos ayuda a dar el primer paso hacia una salud financiera. Cada realidad es distinta y cada bienestar financiero es único. Muchas personas tienden a asociar bienestar financiero con sus ingresos, sus gastos y su puntaje crediticio. La realidad es otra. El bienestar financiero tiene que ver con la manera en que administramos nuestro capital, nuestra capacidad de estar al corriente en nuestras obligaciones financieras, nuestra perspectiva económica a futuro, así como de nuestra capacidad de ajustar nuestro presupuesto para poder tener una mejor calidad de vida. 

Para lograr una independencia económica y una libertad financiera, lo primero que debemos hacer es hacer un análisis de nuestra situación financiera presente en comparación con nuestro pasado económico. Una vez que tengamos un panorama claro, será necesario analizar de dónde provienen nuestros ingresos y en qué gastamos. Un presupuesto claro nos ayudará a tomar en cuenta estos factores para poder planear a futuro. Teniendo un panorama financiero concreto y realista, será más fácil implementar pequeños cambios a nuestra perspectiva. 

El ahorro es un tema que tiende a generar una sensación de ansiedad y estrés. La realidad es que el ahorro puede ser sencillo y cualquier persona puede lograrlo. Lo importante es mantener cierto nivel de auto disciplina y constancia. El ahorro se adapta a las posibilidades de cada persona. El primer paso para lograr un ahorro exitoso es apartar un pequeño porcentaje de nuestros ingresos al inicio del mes. Poco a poco esto se convertirá en un hábito en el cual no tendremos que pensar. El ahorro también puede automatizarse, quitándonos una carga de encima. Es elemental que hagamos pequeñas aportaciones a nuestro ahorro cada vez que podamos y que, eventualmente, invirtamos. 

La vida se conforma de pequeñas experiencias que van unidas a hábitos. Los buenos hábitos financieros se traducen en grandes posibilidades a futuro. Es fundamental tener objetivos financieros que nos permitan transitar por la vida con motivación. Nuestras metas financieras deben ser inteligentes, realistas, concretas, específicas y medibles. Nuestras metas deben incluir plazos y pasos a seguir. Nuestro ahorro debe ser consistente para alcanzar nuestros objetivos. 

Cada día estamos más convencidos de que el futuro es incierto. Las circunstancias de vida pueden cambiar de la noche a la mañana y debemos estar preparados. Tener un fondo para emergencias es crucial y reducir nuestras deudas es fundamental. Planear es la clave del éxito financiero. Anticiparnos es vital y tener un panorama actualizado de nuestra situación financiera nos ahorrará grandes dificultades.