USO CORRECTO DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO

USO CORRECTO DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO

¿Cuál es la mejor tarjeta de crédito del mundo? La que tienes, ¡pero no usas!

Ya hablando en serio, parece que tener una tarjeta de crédito nos da superpoderes. Sentimos que tenemos la capacidad para gastar y comprar lo que tanto queremos y nos gusta, aunque en ocasiones ni siquiera lo necesitemos. Sin embargo, a muchos nos da algo de miedo siquiera traerla en la cartera. Y esto se debe a que, en nuestra sociedad, normalmente se nos dice que son muy malas, que sólo vamos a endeudarnos y nos meteremos en problemas, cuando es todo lo contrario.

Tener una tarjeta de crédito es una de las mejores decisiones que puedes tomar en tu vida. Y qué mejor si quieres hacerte rico con ella. Sólo debes aprender a usarla de manera correcta, no sólo para no pagar ni un solo centavo de interés, sino para adquirir beneficios extra por saber usarla.

Primero, debes tener en mente y bien en claro tres conceptos muy importantes:

La fecha de corte.

La fecha de pago.

El pago mínimo.

La fecha de corte es un día aleatorio del mes que el banco establece y cuya función es, literalmente, hacer el corte de los gastos que has realizado con la tarjeta. Cuando el banco hace un corte, te informa el detalle de los gastos que hiciste desde la fecha de corte del mes anterior al presente. Por ejemplo, si tu tarjeta de crédito corta el día 5 de cada mes, ello quiere decir que el día 5 de este mes el banco te dirá cuáles fueron tus gastos desde el día 6 del mes pasado hasta el día 5 de éste y va a decirte cuánto fue el total de esos gastos. Supongamos que en todo el mes hiciste compras por $10,000. El banco te dirá, en tu estado de cuenta mensual, a partir de qué día empezaste y en qué día terminaste de hacer tus compras, y a partir de qué fecha debes pagar esos $10,000.

La fecha límite de pago, como propiamente lo señala, es el día límite que tienes para pagar lo que el banco te ha informado que debes. Por lo regular, esta fecha es 20 días después de la de corte. Si pagas en ese día la totalidad de tu deuda, el banco no tiene razón alguna para cobrarte un solo peso por concepto de intereses. Digamos que el banco dice que debes $10,000 y que tu fecha límite de pago es el día 25 del mes; ello significa que tienes que liquidar esos $10,000 antes de esa fecha. Pero si pagas menos, el banco empezará a cobrarte intereses.

En cuanto al pago mínimo, también como lo indica, es la cantidad mínima que debes depositar antes de la fecha límite de pago, para que el banco siga otorgándote el crédito. Pero debes tener muchísimo cuidado con éste, porque si sólo depositas lo que se te indica como pago mínimo, el banco comenzará a cobrarte intereses, los cuales suelen ser muy elevados. Y si por azares del destino ni siquiera pagas ese mínimo, caerás en mora, pondrán una marca negativa en tu historial crediticio y hallarás muchas dificultades financieras en tu camino. Por ejemplo, si debes $10,000 y el banco te dice que el mínimo por depositar antes de tu fecha límite de pago es de $1000, y tú depositas solamente esos $1000, el banco empieza a cobrarte intereses sobre los $9000 restantes que no le pagaste. Por ello, siempre recomendamos que pagues el total de tu deuda y antes de tu fecha límite de pago, a fin de evitar intereses.

Es importante que también conozcas el límite de tu línea de crédito, la cantidad de dinero que el banco te presta para que puedas gastarlo mediante la tarjeta de crédito. Por ejemplo, si el banco te dice que es de $20,000 y tú gastas $10,000, significa que tendrás todavía $10,000 disponibles para poder hacer uso de ellos.

Respecto al pago mínimo, recomendamos que lo utilices sólo en casos muy extremos, ya que el costo de tu deuda por los intereses puede vaciar poco a poco tus bolsillos. Ese costo de la deuda está determinado por la tasa de interés. Sin embargo, procura evitar caer en ello, y mejor proponte convertirte en un buen pagador y liquidar la totalidad de tu deuda antes de la fecha límite de pago.

Normalmente, lo que pasa con las personas es que gastan mucho, pagan solamente el mínimo o un poquito más, y se quedan pagando intereses exorbitantes por mucho tiempo. De ahí nace ese miedo a las tarjetas, pero éste sólo lo experimentan quienes no tienen buena educación financiera. Pero tú no debes preocuparte de ello, porque no estás en ese caso.

Una vez aclarados y entendidos estos tres conceptos, ya puedes decir que sabes utilizar una tarjeta de crédito.

Nunca olvides que las tarjetas de crédito no son más que una herramienta financiera y que el dinero que tú gastas con esa tarjeta se puede traducir como un adelanto de tus ingresos, pues tienes que pagar esa deuda luego al banco. No debes tenerles ningún miedo, si sabes utilizarlas.

Y estas son algunas de las ventajas que obtienes al adquirir y utilizar correctamente una tarjeta de crédito:

1. Te devuelven puntos o millas por cada compra. Aunque esto depende de la entidad financiera, normalmente todas tienen un buen programa de recompensas.

2. Son más seguras que traer contigo efectivo. Y si llegas a extraviarla, puedes bloquearla para que nadie haga mal uso de ella en tu perjuicio.

3. Puedes hacer compras en línea con mayor facilidad. Hay aplicaciones para obtener servicios o mercancías en línea. Una tarjeta de crédito te abre las puertas del comercio electrónico internacional.

4. Puedes verte financiado de forma gratuita por un buen tiempo.

5. Tienes descuentos y promociones en varios establecimientos al pagar con ella.

6. Generas historial crediticio, el cual, de preferencia, debe ser siempre favorable para ti.

7. Puedes automatizar tus compras mensuales, sea en el supermercado o al momento de hacer el pago de tus servicios en el mismo banco o en las oficinas gubernamentales. Es decir, ya no necesitas formarte ni perder el tiempo para salir de casa a fin de pagar algo. Es muy conveniente que esos pagos se hagan directamente a la tarjeta de crédito, y por medio de ella, para no arriesgarte a llevar dinero contigo fuera de casa.

Con estas ventajas en mente, te recomiendo que hagas, a partir de hoy, la mayoría de tus compras mediante la tarjeta de crédito, ya que los beneficios son mayores y más amplios que estar pagando siempre con efectivo.

De nuevo, no le tengas miedo a ese plástico de llamativos colores. Te aseguro que no sale a la calle a comprar cosas para ti por sí solo. Únicamente dales el uso correcto y te verás muy bien recompensado.