¡NUNCA, NUNCA, NUNCA PAGUES ESTO CON TUS TARJETAS DE CRÉDITO!

¡NUNCA, NUNCA, NUNCA PAGUES ESTO CON TUS TARJETAS DE CRÉDITO!

Las tarjetas de crédito son instrumentos financieros que, de acuerdo con el uso que les des, pueden beneficiarte o perjudicarte. Cuando no posees el dinero suficiente para adquirir algo que, esperas, te ayude más para realizar tu trabajo, puedes utilizar una tarjeta de crédito, que te sirva como apalancamiento. En ese sentido, estarías dándole un uso responsable. Por desgracia, en muchas ocasiones tomas malas decisiones en cuanto al uso de este tipo de instrumento financiero. Es por ello que debemos señalar cinco cosas que no debes pagar JAMÁS con tu tarjeta de crédito:

1. Cuotas de un crédito hipotecario. Es claro que la mayoría de los bancos no permiten pagar directamente las cuotas de hipotecas con una tarjeta de crédito. Sin embargo, cuando posees una tarjeta de crédito, tienes la facultad de hacer adelantos en efectivo, con lo cual puede realizar dicho adelanto para pagar la hipoteca. El problema al hacer esto es que empiezas a pagar doble interés, el de la cuota y el de la tarjeta, y los intereses que se cobran por el uso de éstas son muy altos. Por tanto, evita hacer esto, ya que al final pagarás una cantidad excesiva por intereses.

2. Inversiones. Obviamente, invertir tu dinero en lugar de que pierda valor en el banco, es una opción razonable. Sin embargo, nunca uses dinero que no tienes en tu poder para hacer inversiones, ya que invertir dinero siempre representa un riesgo. Sin importar qué tan alta o qué tan prometedora sea la rentabilidad de determinada inversión, no lo hagas. Cuando el Bitcoin llegó a su máxima popularidad, debido a su gran rentabilidad, mucha gente, llevada por sus emociones, utilizó sus tarjetas de crédito para realizar inversiones. No cometas este error. Cuando busques invertir, hazlo porque ya tienes un fondo de emergencia y, aparte, ya posees el dinero necesario y disponible para invertirlo. De lo contrario, evítalo. Puedes terminar perdiendo el dinero y luego pagando cuotas con elevados intereses.

3. Cuotas iniciales de un vehículo o de una casa. Si vas a adquirir alguno de estos bienes, pero no tienes la cuota inicial, nunca consideres la opción de obtener un crédito adicional para cubrir esos pagos. Esto ya es una clara señal de que no es buena opción para ti. Piénsalo de la siguiente manera: si vas a solicitar un crédito, cuyas cuotas representan más de 20% de tus ingresos mensuales, y adicionalmente pagarás otro crédito con unos intereses incluso más altos, esto hará que tu situación económica no sea la mejor. Por ello, si estás considerando adquirir un crédito para comprar un coche o una vivienda, asegúrate de que tienes disponible la cuota inicial. Por ningún motivo busques otro crédito para pagarla.

4. Financiación o gastos para poner un nuevo negocio. Iniciar un negocio con un crédito no es buena idea. Veámoslo así: para que un negocio funcione y empiece a ser rentable, se requiere de tiempo. Si somos optimistas, debemos decir que tiene que pasar por lo menos un año para que un negocio comience a generar ganancias, y si lo primero que empiezas a hacer es llenar de deudas tus tarjetas, para invertirlos en un negocio que no produce ingresos, tendrás muchos problemas financieros, debido a los intereses que debes pagar. Por ello, si quieres iniciar un negocio, evita los créditos. Recuerda que, en principio, la inversión más grande que debes hacer en un nuevo emprendimiento es tu trabajo. Y en cuanto al dinero, lo ideal es que empieces con la mínima inversión posible.

5. Compras impulsivas. Por lo general, cuando visitamos un centro comercial, encontramos todo tipo de descuentos y promociones que incentivan el uso de las tarjetas de crédito. Sin embargo, esto sólo es una estrategia para incrementar el consumo. Debido a esto, no cometas el error de comprar cosas que no tienes planeado adquirir, sólo por la emoción del momento. Y menos con una tarjeta de crédito, con la cual luego pagarás hasta el doble del valor original del artículo.

Toma en cuenta estos “detalles” cada vez que sientas la tentación de sacar tu “plástico dorado” y verás cómo mejora tu situación financiera… ¡y quizá hasta tu salud física y emocional!